28 de diciembre de 2010

CARA NORTE DEL ACHERITO

Ascensión invernal a la poco conocida cara norte del pico de Acherito junto con Pablo desde el Refugio de Linza.
A las siete y media de la mañana salimos del refugio de Linza, donde hemos pasado la noche, y avanzamos por el Barranco de Petrechema siguiendo las pistas de esquí de fondo. Al dejar estas, seguimos ascendiendo en dirección al Puerto de Ansó.
Un poco más arriba de las Foyas del Ingeniero, ha amanecido lo suficiente como para andar sin frontales.

La nieve está bien dura y nos obliga a subir con los crampones puestos.


El Txamantxoia nos ha ido observando desde el inicio de la ascensión.

A lo lejos vemos nuestro objetivo, el Acherito.

Un poco más adelante tendremos a la vista el Sobarcal y el pequeño collado (Portillo de Sobarcal) que se encuentra a su derecha, hacia donde debemos de dirigirnos, dejando a la izquierda el Collado de Ansó.


Desde este collado tenemos unas bonitas vistas del Petrechema y de las Agujas de Ansabère.

También contemplaremos por primera vez la cara norte del Acherito.


He marcado el recorrido seguido:

Tras reponer fuerzas y equiparnos, nos dirigimos hacia su base. Desconocíamos el estado en que se encontraría la pared, por lo que trajimos material de aseguramiento de sobra (clavos de hielo, estaca, etc), pero finalmente subimos sin sacar la cuerda, el estado de la nieve era fenomenal.

Dejamos atrás el Sobarcal y las Agujas de Ansabère.

Vamos remontando la empinada pendiente hasta el visible corredor situado a la izquierda de la pared.

Aquí mismo tenemos la pared. Presenta una pendiente media de 45 grados, con algún tramo puntual de 60.
Sin perder tiempo, comenzamos la ascensión.

La vía apenas tiene algo más de cien metros de desnivel, por lo que enseguida vemos las cornisas cimeras.

Como ya he dicho antes, la nieve estaba fenomenal y Pablo subirá aprovechando mis huellas.


Las vistas durante la ascensión son un lujo:

Últimos metros. La nieve estaba aquí más dura.

Llegamos al sol...

Un vistazo a la vía ascendida:

Cima. Nos ha costado cinco horas llegar hasta aquí.


Tras un ligero almuerzo, comenzaremos el descenso, utilizando esta vez la vía normal que a través de la Plana de Diego y el Paso del Caballo nos llevará de nuevo a Linza. Durante el descenso, iremos echando un vistazo a quizás, otros futuros proyectos...