1 de septiembre de 2012

PICO PAVOTS DESDE VIADÓS

Ascensión en solitario al Pico Pavots desde el Refugio de Viadós, sin pasar por el itinerario habitual del Collado de Eriste/La Forqueta. 
La idea era encontrar una vía que me permitiese acceder a una aguja que teníamos fichada en la desconocida arista SW del Pavots y que vista de lejos, parecía cumplir de sobra con los diez metros de prominencia respecto a una brecha. Situación de la aguja en un croquis elaborado por Francisco Termenón después de un intento infructuoso que hizo en compañía de Alfredo descendiendo desde la cima del Pavots:
Croquis de Pavots
En toda la bibliografía consultada no habíamos localizado un itinerario que recorriese esta descompuesta ladera, por lo que va a ser una aventura hacia lo desconocido. Después del viaje en coche desde casa, a las 09:30 empiezo a andar desde el parking del Refugio de Viadós. No hay pérdida, no hay más que seguir la bien señalizada GR 11.2 que se dirige hacia el Refugio Ángel Orús/El Forcau a través del Collado de Eriste/La Forqueta.
Panel informativo GR-11.2
Hace un espléndido día. Un vistazo al Macizo del Bachimala:
Macizo del Bachimala
Macizo de los Eristes:
Macizo de Eristes
A los 2.300 rm. de altura dejamos el desvío hacia el Ibón de Millás, desde donde podríamos acceder al Macizo de los Eristes y continuamos por la GR-11.2.
Panel informativo GR-11.2
Continuamos en dirección hacia el Collado de Eriste.
Collado de Eriste
Vertiente Norte de los Eristes:
Vertiente Norte de Eriste
Desde allí abajo vengo:
Subida al Collado de Eriste
Ahí mismo se encuentra el Collado de Eriste, pero tengo ya que abandonar la GR-11.2..
ya que la Aguja SW del Pavots se encuentra ya a la vista.
Aguja SW del Pavots
Aguja SW del Pavots
Me dirijo hacia las viras que me van a permitir bordear la aguja e intentar así localizar alguna forma de seguir ganando altura por esta descompuesta vertiente.
Aguja SW del Pavots
Dejo atrás el Collado de Eriste y el Pico de la Forqueta.
Pico de la Forqueta
Voy recorriendo esta descompuesta ladera mirando para arriba. La aguja está ahí mismo, pero como acceder a ella es otro cantar...
Vertiente Oeste del Pavots
El tramo más peliagudo que voy a recorrer en el día. Unas pequeñísimas repisas me van a permitir recorrer estas aéreas viras:
Ya he superado la altura del Collado de Eriste:
Collado de Eriste
Un vistazo atrás al tramo atravesado... ufff....
Ahora hay que dirigirse hacia esa especie de brecha:
Desde la brecha debemos de tener la aguja justo encima nuestro, pero el terreno está muy descompuesto como para trepar por él.
Pierdo un poco de altura y llego a un descompuesto corredor situado a la izquierda de la Arista SW, desde la cual se podría ganar altura en dirección hacia la aguja, pero esta también tan descompuesto, que ni lo intento.
Atravieso el corredor y llego a otra arista más compacta. Un vistazo atrás a la brecha anterior:
Ahí mismo está ya la aguja, la de la derecha:
Según voy ganando altura me lo estoy figurando, pero cuando estoy ya a su altura, compruebo que lo que parecía una gran prominencia son un realidad unos pocos metros. Qué pena, con lo que me ha costado llegar hasta aquí...
De todas formas, habrá que subir hasta ella y medirla...
Construyo un pequeño hito en la cima y mientras los gps toman las mediciones...
disfruto de las vistas:
El gps confirma lo evidente, sólo hay tres metros de prominencia. Parece mentira, con lo grande que se ve desde el Collado de Eriste. En fin, por lo menos he hecho una bonita exploración por esta desconocida vertiente.
Bueno, hay que continuar trepando. Afortunadamente, la roca es más compacta y no hay que pasar tantas penurias. El Pavots está justo encima:
La aguja va quedando abajo. Detrás suyo se ve el Ibón de Millás:
Ya queda menos...
A las 14:45 llego a la cresta Espadas-Posets.
Cima del Pavots.
Disfruto de las vistas. Macizo de las Maladetas:
La idea original era el haber continuado y recorrer la arista hacia el Posets, para posteriormente bajar de nuevo a Viadós por su vía normal del glaciar. Comiezo a ganar altura:
Pero enseguida abandono. El tiempo ha cambiado completamente y un fuerte viento helado ha comenzado a golpearme. Decido bajar cuanto antes por el Collado de Eriste. Un último vistazo a la cresta...
Hice bien, esa misma tarde comenzó a nevar y al día siguiente las cimas amanecieron blancas...